
En la mitología griega, Ares es el dios de la guerra. Su ansia de sangre y de muerte le hizo ser despreciado por los propios griegos que achacaban a su poder cualquier desastre natural o epidemia. Odiado por sus propios padres, Zeus y Hera, y por el resto de dioses, Ares consiguió el amor de Afrodita lo que provocó su expulsión del Olimpo tras las protestas de Hefesto. Tras descubrir el adulterio de Afrodita con Ares, Helios alertó a Hefesto que fraguó unas cadenas que acopló a la cama de su mujer y que se activaban tras el más mínimo contacto. Tras quedar atrapados en pleno acto amatorio, Ares y Afrodita fueron descubiertos por varios dioses que acudieron a la llamada de Hefesto. De su relación con Afrodita, Ares tuvo dos hijos que le acompañaban en todas sus batallas, Deimos (Terror) y Fobos (Miedo).
Durante uno de sus encuentros con Afrodita, Ares ordenó a Alectrión la guardia de la puerta para que nadie los descubriera. El guardia se durmió y Helios, dios del Sol, se coló en la habitación y alertó a Hefesto. Tras esto, Ares convirtió a Alectrión en gallo y desde entonces, canta todas las mañanas al salir el sol por el horizonte.
Ares protagonizó el primer juicio por asesinato de la historia escrita. Cuando Halirrotio, hijo de Poseidón, intentó violar a Alcipe, hija de Ares con una princesa ateniense llamada Agraulo, este lo mató. Poseidón enfureció y pidió a Zeus que su hijo fuera castigado. Ares fue llevado a juicio y absuelto tras la votación de los demás dioses del Olimpo.
Durante la guerra de Troya, Ares prometió a su madre Hera y a su hermana Atenea luchar junto a los griegos pero fue persuadido por Afrodita para apoyar a los troyanos. Tras descubrir la traición de su hijo, Hera alentó a Diomedes a luchar contra Ares y éste le arrojó su lanza hiriendo al dios, que tuvo que retirarse hasta el Olimpo para su curación, lo que provocó la retirada de los troyanos de la batalla.
Durante la fundación de Tebas, Cadmo, queriendo realizar una ofrenda a la diosa Atenea, mandó a sus hombres a por agua a la fuente de Ares, que estaba custodiada por un dragón creado con la sangre del dios. El dragón mató a todos los soldados y más tarde fue abatido por Cadmo, el fundador de Tebas. Tras su muerte, Atenea se apareció ante Cadmo y le ordenó que plantase los dientes del dragón. Tras hacerlo surgieron unos hombres armados, los espartos que más tarde fundarían la ciudad de Esparta, tierra de los guerreros espartanos.
De entre sus muchas relaciones con mujeres, es importante destacar la mantenida con la ninfa Harmonía, relación de la que surgió la raza de las Amazonas.
El equivalente de Ares en la mitología romana es Marte. Fobos y Deimos (Hijos de Ares con Afrodita) son los nombres de los dos satélites del planeta que lleva el nombre del dios romano.
Read Full Post »